Queridos amigos. Estábamos unos cuantos perdíos en algún lugar entre Águilas y Mazarrón. Habíamos salido para recrear la Ruta Quetzal que tiempo atrás popularizara el apostol Santiago. A la cabeza se encontraba un tal Pipi que administraba los víveres de todos a su antojo. Decidimos hacer noche en una apartada cala plagada de misteriosas cuevas. Yo debía estar alerta pues una emboscada de enormes bichos-araña al estilo Starship-Troupers en aquel lugar era lo más probable. No teníamos agua, tan sólo unos cuantos minizumos de piña marca Hacendado. Convencimos, sin violencia lo juro, a unos bañistas que se iban a casa para que nos dieran el hielo de sus neveras y todo el líquido que tuvieran embotellado, no nos servía ni el de frenos ni el que hubieran retenido tras dar a luz a sus hijos y a causa de una vida sedentaria. Nos dieron agua, cervezas y cocacola. El Pito vió la luz, digo el Pipi. Ya tenía todos los ingredientes para crear el cocktail más famoso que diera un tarado después del "Flameado de Moe". Previamente a la adquisición de la cocacola ya había mezclado todo el ron que teníamos con zumo caliente de piña. Este piñato caliente fue algo que aún recuerdo los días de resaca y que incluso creo ser capaz de fabricar yo mismo antes de potar. A todos nos gustaba mucho, pero lo mejor estaba por llegar. No contento con su fórmula, le añadió Cocacola. Ahora sí que sí. Teníamos el cocktail perfecto, ni Joaquín los ha preparado nunca así de ricos. Infumable, un asco que te mueres pero, ¿Y lo que nos reímos? Esto es todo. Ya sabes como preparar tú mismo un Ronpicó "Uhm, qué rico". Un abrazo para todos mis fans.
domingo, 26 de octubre de 2008
Te ayudamos a preparar un Ronpicó para las frías noches de invierno
Queridos amigos. Estábamos unos cuantos perdíos en algún lugar entre Águilas y Mazarrón. Habíamos salido para recrear la Ruta Quetzal que tiempo atrás popularizara el apostol Santiago. A la cabeza se encontraba un tal Pipi que administraba los víveres de todos a su antojo. Decidimos hacer noche en una apartada cala plagada de misteriosas cuevas. Yo debía estar alerta pues una emboscada de enormes bichos-araña al estilo Starship-Troupers en aquel lugar era lo más probable. No teníamos agua, tan sólo unos cuantos minizumos de piña marca Hacendado. Convencimos, sin violencia lo juro, a unos bañistas que se iban a casa para que nos dieran el hielo de sus neveras y todo el líquido que tuvieran embotellado, no nos servía ni el de frenos ni el que hubieran retenido tras dar a luz a sus hijos y a causa de una vida sedentaria. Nos dieron agua, cervezas y cocacola. El Pito vió la luz, digo el Pipi. Ya tenía todos los ingredientes para crear el cocktail más famoso que diera un tarado después del "Flameado de Moe". Previamente a la adquisición de la cocacola ya había mezclado todo el ron que teníamos con zumo caliente de piña. Este piñato caliente fue algo que aún recuerdo los días de resaca y que incluso creo ser capaz de fabricar yo mismo antes de potar. A todos nos gustaba mucho, pero lo mejor estaba por llegar. No contento con su fórmula, le añadió Cocacola. Ahora sí que sí. Teníamos el cocktail perfecto, ni Joaquín los ha preparado nunca así de ricos. Infumable, un asco que te mueres pero, ¿Y lo que nos reímos? Esto es todo. Ya sabes como preparar tú mismo un Ronpicó "Uhm, qué rico". Un abrazo para todos mis fans.
1 comentario:
zagales, al final el ron picó se bebió e hizo su papel, es mas te voy a decir que Alex bebio, como si fuera maná del cielo, ya que en esas circunstancias eran de laspocas bebidas alcoholicas que se servian en ese antro tan peculiar, acompañado de porrines es necesario un tragazo de rom picó para tragar la carraspera correspondiente, no digomas, alexespero que corrobore este cierto hecho
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